Blog dedicado al cuidado y crecimiento de plantas...en especial bonsái,

jardín de casa

martes, 23 de junio de 2015

Bonsái: búsqueda de la inmortalidad

La mística taoísta, rica en visiones prometedoras, marcó profundamente la visión estética de los chinos, las miniaturas se convirtieron en un medio de renovación de fuerzas, en un camino hacia la inmortalidad. Los monjes taoístas desempeñaron un papel muy importante en el desarrollo del  bonsái.

Obsesionados por la inmortalidad, recorrieron los terrenos más peligrosos buscando el elixir de la vida. De sus expediciones volvían cargados de plantas, rocas y otros elementos de la naturaleza que representaban el poder y la eternidad….Objeto al culto, durante estos viajes, los monjes descubrieron que algunos árboles pequeños mostraban signos de haber vivido muchos años a  pesar de la inclemencias del tiempo.

Seducidos por sus cualidades, comenzaron a recolectarlos para prolongar su vida en recipientes, posterior mente, colocarlos en las escaleras de los templos para utilizarlos como elementos de culto, tras largas sesiones de meditación, los taoístas llegaron a la conclusión de que esos árboles en miniaturas, a los que bautizaron con el nombre de “pun-sai”, concentraban la energía de los grandes árboles de los bosques.

Además, creían que la persona capaz de garantizar la vida de esas plantas en un recipiente podía recibir su energía y de ese modo prolongar su propia vida. Para los chinos, la inmortalidad no tiene términos de infinito: una forma torcida y contorsionada representaba los cuerpos torcidos y contorsionados de aquellos que alcanzaban la inmortalidad.
                                                                  
                                                                               
 El árbol era el eslabón que unía el cielo con la tierra, algo real y concreto que estimulaba la meditación.  Un pino o un manzano perdían su significado y su valor individual para adquirir uno más importante en el equilibrio de la meditación. El Yo del hombre perdía su valor individual para formar parte de la fuerza vital del universo. Los japoneses entendieron el bonsái de otra manera: lo consideraron una obra de arte, la expresión del hombre como intérprete de la naturaleza.



0 comentarios:

Publicar un comentario